ESTATIZACIÓN Y POBREZA

 En los años 70 Venezuela estatizó la industria petrolera. Nos aprovechamos de una situación especialmente favorable del mercado petrolero mundial. Pero al cierre de ese ejercicio gubernamental, el país tenía una deuda que supuestamente no "cabía en la jaula de king kong".

 Como resultado de ese endeudamiento y del gasto que lo acompañaba, se incrementó el déficit fiscal y comenzó nuestro karma con la inflación y las devaluaciones monetarias. Así pasaron los años ochenta. Cada gobierno culpó al anterior de los problemas, pero en lo fundamental todos actuaron de manera similar.

 En los noventa se intentó enderezar el entuerto, pero nunca se atendió el asunto político con objetividad. Por eso, vinieron los 2000, luego los 2010 y ahora los 2020 y todos seguimos evadiendo el asunto. Los que gobiernan cuidan su capacidad de enriquecimiento personal y los ciudadanos seguimos enredados entre cuentos de patriotismo y redención social.

 El Estado no debe ser propietario de empresas ¡Él existe para poner orden en la Vida Social! Entre otras cosas, Regular la relación entre Empresarios, Trabajadores y Consumidores. Como en toda regla seguramente deben existir excepciones. Pero ser propietario de la principal empresa del país no es precisamente una excepción.

 Un Estado empresario se convierte en juez y parte en la mayoría de las controversias. Preguntemos a los trabajadores de las empresas que hoy están a mal en manos del Estado ¿Peor aún, como consumidores que somos los venezolanos, que opinión nos merece la oferta de las empresas estatizadas?

 Como pasa generalmente con las revoluciones, presentan un encanto pasajero y al poco tiempo la vida de las personas termina peor que antes.

 Hoy los venezolanos sufrimos escases de gas doméstico, gasolina y diesel. Los alimentos industrialmente procesados reaparecieron parcialmente luego que disimuladamente se privatizaron muchas empresas expropiadas. Pero ya la escasez de Diésel amenaza la comercialización y producción agropecuaria.

 Como el gobierno se pretendió con capacidad para sustituir a los Empresarios, a los Trabajadores Sindicalizados, a los Ahorristas Inversionistas, a los Comité de Consumidores y a la gente en general, hemos caído en crisis económica con desabastecimiento e hiperinflación.

 Agreguemos la crisis de la educación, de la salud y de la justicia. Esta última que se expresa en el hampa desatada y la perversión anidada en nuestra policía, penitenciarias y sistema judicial.

 Por conseja popular sabemos, que "el que mucho abarca poco aprieta". Un Estado empresario destruye la economía y descuida la educación, la salud y la justicia. "Trata de cocinar dos conejos, pero ambos se le queman".

 Hay que revertir la tendencia que hoy nos domina si queremos salir del marasmo. Para ello el Discurso Político es fundamental. Patriotismo y redención social no se construyen con Pobreza y Desorden.

El asunto central es promover el Ascenso Social de la Gente. Para eso Venezuela necesita un Estado centrado en su función Reguladora. Con Empresarios, Trabajadores e Inversionistas que sin prisa pero sin pausa, "muevan la carreta" de la Prosperidad Económica.

Fernando Camacho MAS Aragua

Comentarios

Entradas populares de este blog

BURLA A LOS TRABAJADORES VENEZOLANOS

LA BASURA EL RECICLAJE Y LA ECONOMÍA

VENEZUELA, DIÁLOGO, INTERESES Y CONOCIMIENTO