¿QUE QUEREMOS?
Las Ideologías intentan fallidamente sustituir a las Religiones. Pero las religiones tienen un espacio muy propio que nunca puede ser invadido por conceptos que no partan de los fundamentos doctrinales de las diferentes iglesias que el mundo ha creado.
En ese sentido, las pretensiones ideológicas en la política
son en lo fundamental estafas. No existe la ideología capitalista. Tampoco la
socialista. Lo que existen son interpretaciones políticas de la realidad
social, que han pretendido convertirse en religiones.
Antes del cristianismo, muchos monarcas se proclamaban o creían
dioses. Por lo tanto, inventaban sus propias religiones. Pero eso desde el
advenimiento de las grandes religiones monoteístas y las no teístas del oriente,
quedó superado.
Los autócratas intentan promoverse un culto que asemeja a lo
religioso. Eso porque los autócratas se sustentan en el ejercicio de lo anti
político. Ciertamente y aún y cuando sea pasajero, a veces parece que lo logran.
El Castrismo y el Chavismo son ejemplos de ello.
Creo que la gente que hoy se inmola defendiendo al psuvismo
no lo hace por el socialismo. Lo hace porque en su subconsciente, parece que
piensa que su sacrificio y sobre todo su postración ante los jerarcas del psuv,
se justifica por el “amor” a Chávez.
Creo que la principalisima estrategia comunicacional del
psuvismo es “los ojos de Chávez que te miran desde el más allá” ¡No puedes “faltarle”
y debes votar allí!
El socialismo y el capitalismo son cuentos. Cuentos como los
que se usaban para asustar niños y más antes incluso a los adultos. Aquellos
cuentos por lo menos hoy los podemos considerar expresiones del arte literario.
Estos no pasan de ser sendas estafas.
Existen maneras conocidas de hacer las cosas bien en el
campo de la política, así como existen en otros oficios de la vida. Con el
tiempo esos conceptos son superados por el descubrimiento de nuevos. Así como
pasa con la medicina, la mecánica y pare usted de contar.
Hoy sabemos que la manera correcta de hacer política es
promoviendo un régimen que se fundamente en la pluralidad y en sistemas
regulatorios de la vida en sociedad, basados en los acuerdos. O sea, basados en
EL DIÁLOGO Y LA NEGOCIACIÓN.
Por ejemplo: los trabajadores, los empresarios, los
inversionistas, los defensores del ambiente entre otros, tienen intereses en
los instrumentos regulatorios de los precios, los salarios, los impuestos y muchos
otros asuntos más. La manera correcta de encontrar esos instrumentos regulatorios
es: EL DIÁLOGO Y LA NEGOCIACIÓN.
Todo el mundo sabe, que el Estado es el Principalísimo Arbitro
de la Sociedad. Eso lo hace juez. La propiedad estatal de empresas convierte al
Estado en Juez y Parte al mismo tiempo. Lo que es una cosa TOTALMENTE INCONVENIENTE.
Todas las actividades mercantiles deben ser privadas. No debe
ser de otra manera. Incluso podemos decir que ni siquiera puede ser de otra
manera. No sólo es racionalmente inconveniente la estatización de empresas. La
experiencia de las estatizaciones así lo demuestra.
Pero el otro asunto es ¿Queremos gobiernos como el de China?
¿Dónde el Gobierno decidió privatizar la mayor parte de la economía, pero donde no hay
pluralidad política? Eso parece ser lo que aspira el psuvismo de hoy.
Fernando Camacho del
MAS Aragua
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