EL SISTEMA ELECTORAL DE LOS PARLAMENTOS
El Sistema Electoral para los
Parlamentos debe ser Estrictamente Proporcional. De manera que se conformen por
la representación de las diferentes maneras de pensar que existen en el país. Eso
los hace el escenario por excelencia de los Partidos Políticos y más
específicamente de su Intelectualidad Orgánica.
La Elección Uninominal convierte a
los Parlamentos en entidades contrarias a sus propósitos. Llevando al colapso
de los Sistemas Políticos Democráticos.
Los Parlamentarios Electos Uninominalmente
no expresan la voluntad de los electores, no permiten una elección orientada al
perfil de la función legislativa y segregan minorías circunstanciales cuya
expresión es indispensable para la democracia.
El uninominalismo es apropiado para la elección de Funcionarios
Ejecutivos, pero radicalmente inapropiado para la elección de Cuerpos
Parlamentarios o Edilicios. Un Legislador electo desde un circuito, tiende a ser
una especie de vocero local y no un legislador. Terminan siendo competidores
inconvenientes de las autoridades locales.
El perfil de los legisladores se identifica en los
intelectuales orgánicos de los Partidos Políticos. No en el representante o
vocero de una localidad. La función legislativa implica el desarrollo de los
pensamientos políticos y su acuerdo en torno al producto legislativo. Se trata
de la vocería no de una localidad, sino de una manera de pensar que tiene que
ser tomada en cuenta en el producto legislativo.
Los verdaderos voceros de las localidades son sus
autoridades. Nunca los legisladores.
La Proporcionalidad en la elección de los Parlamentos en los
tres niveles, es indispensable para la existencia de la Pluralidad en el
Estado. Esto es lo realmente importante y realizable. El discurso del
uninominalismo parlamentario es una trampa, para destruir el Pluralismo
Político.
El Voto Uninominal Circuital es una
manipulación de la anti-política que nos trajo a la tragedia autoritaria y
estatista de la Venezuela de hoy. Es en esencia un procedimiento que tergiversa la intención
del elector al generar desproporcionalidades parlamentarias.
Tiene el despropósito de destruir a la política. La
desacreditación de los Partidos Políticos. Crear una falsa democracia, que
contrariamente a su naturaleza, excluye maneras de pensar de la sociedad.
Es un procedimiento para instaurar la dictadura de una mayoría,
que inevitablemente terminará convirtiéndose en minoría y así se transformará
en la dictadura de esa minoría. Un proceso promotor de la inestabilidad
política.
Comentarios
Publicar un comentario